Pensaba titular esta entrada como «NSP», por aquello de mantener el blog para todos los públicos… pero bueno, a estas alturas y en estos tiempos supongo que ya nadie se asustará de ver un título con «sex».
Los que frecuentáis este blog ya sabréis de mi gusto por la tontunez y payasería más estrambóticas. Así que entenderéis perfectamente que este vídeo capturara toda mi atención allá por 2019:
Repasemos. Unos tipos que van de duros, acompañados por alguien disfrazado de ninja, pillando por banda a un chaval que sufre acoso en el instituto. Y cuando parece que le van a dar consejos sobre defensa personal o cómo parecer más peligroso, de pronto la cosa se convierte en… una cancioncilla ridícula, con letra, vestuario y coreografía de vergüenza ajena.
No pude evitar quedar completamente fascinado. Comedia absurda, momentos ¿PQC? (como darle una bofetada a un camello o morder a un pájaro para obtener el poder de volar), y todo ello acompañado de una música bastante pegadiza. Aquello estaba justo en esa frontera extraña en el que me deja un capítulo de la versión americana de The Office, en el límite entre la risa y la incomodidad.
Por supuesto, no tuve otra que indagar más. Y me topé de morros con este otro temazo:
En esta ocasión, epicismo fantástico-medieval (y muy rolero) a golpe de power chords, con el bajo llevando el peso de la melodía, y con una letra sobre un rey de una ciudad asediada por el clásico ejército del mal (orcos, demonios y esqueletos) que se ve forzado a LIBERAR EL KRAKEN. Y el Kraken resulta ser un gigantón cuqui y patoso que pide pastillitas para la tos, ofrece sandwiches… y bueno, ya os imaginaréis cómo acaba la cosa.
Y ahí estaba otra vez la sensación. Todo ese despliegue musical al servicio de un humor que roza el cringe. Es decir, lo de Cool Patrol no había sido algo de una vez y ya, sino que era todo un patrón, un estilo muy intencionado.
Resultaba que estaba descubriendo el disco Cool Patrol de Ninja Sex Party, justo el momento en el que el dúo formado por Danny Sexbang (Dan Avidan) y Ninja Brian (Brian Wecht) estaba pasando de un gamberrismo musical a base de letras demasiado sexuales con demasiados sintetizadores… a un gamberrismo musical mucho más variado y con una producción sonora que ya querrían muchas bandas de las «de verdad».
Y es que el resto del album es telita fina. No hay más que darle un tiento a este Mansion Party:
Un muy bailable disco-funk ochentero estructurado alrededor de un magistral bajo rasposo, con esos solos de guitarra de escándalo… y de nuevo al servicio de una letra de lo más delirante. En esta ocasión, sobre un tipo que trata de impresionar a una chica describiendo una mansión cada vez más inverosímil. Y la cosa se le va de las manos cuando unos ¡pandas de combate! se escapan y siembran el caos.
Pero es ese funk, ese ritmazo, esas guitarras y esos sintetizadores lo que me hace volver a escuchar Mansion Party de vez en cuando. Porque sí, indudablemente NSP tiene un carisma y un humor absurdo que me hace mucha gracia… pero lo que les pone en otro nivel es esa calidad musical que les aporta TWRP.

Efectivamente, el apoteosis de la lycra. Al melenudo de mallas azul eléctrico con ninja incorporado de antes, se les une un señor en mallas amarillas con un cono de tráfico en la cabeza, otro en mallas rojas con casco futurista, otro que va de robot blanco y negro y el último con una media careta de león y gafas de sol (que es un grandísimo bajista, por cierto).
Pero el tema es que, más allá de sus pintas, los canadienses Tupper Ware Remix Party son unos músicos como la copa de un pino. Unos auténticos virtuosos en el electro-funk y synth-pop en el que se mueven habitualmente, capaces de construir unos paisajes sonoros alucinantemente inmersivos, pero que son capaces de pasar al pop-rock más ochentero que piden los NSP con un nivel de maestría que ya quisieran muchos grupos «serios» que se dedican a ello.
Y es esa fusión entre los delirantes temas de Danny y Ninja Brian y el empaque musical de TWRP lo que produce esa alquimia, esa magia que que hace que me ponga este disco en bucle de vez en cuando.
Porque más allá de los tres primeros temas que ya he puesto, tampoco puedo dejar de escuchar ese éxtasis de rock-synth ochentero que es First Date. Ni puedo dejar de mover los pies con el ritmazo de ese auténtico delirio que es Eating Food in the Shower. Y me tengo que refrenar antes de ponerme a cantar en voz alta el estribillo de Orgy for one porque… bueno, porque me mirarían raro en el curro. Pero es que incluso esa payasada musical que es Smooth Talkin’ tiene una música y unos solos de viento-metal y de guitarra que son para quitarse el sombrero.
Aunque, desde luego, si hay una canción por la que este album merece pasar a la historia, ésa es Danny don’t you know:
Una canción que el cantante le dedica a su yo adolescente, encarnado por el Finn Wolfhard de Stranger Things, para decirle «sí, ahora eres un raro, lo estás pasando mal y aún habrá sinsabores en el camino. Pero eres un tipo muy guay ahora, y no dudes de que las cosas mejorarán». Vamos, la clase de carta que a mí me encantaría enviarle al Erekíbeon de 1995, y encima con una progresión va cada vez más y más arriba, para que acabes cantando a voz en grito ese «Danny don’t you know». Para después derramar una lagrimilla cuando lees al final «Este vídeo está dedicado a todos los frikis del mundo. ¡A tope!».
Snif.
Claro, si habéis llegado hasta aquí no os extrañará que fueran mi top 1 durante dos años seguidos en mi Spotify Wrapped. Y por cierto, en ambas ocasiones habían grabado un pequeño corto agradeciéndonoslo a los que los tuvimos en esa posición… cosa que otras bandas que han aparecido en mi top 1 posteriormente no han hecho. Una muestra de lo mucho que les importamos sus fans.
Más allá de Cool Patrol
NSP ha seguido sacando discos después, por supuesto. Curiosamente les encanta hacer versiones de canciones ochenteras, habiendo sacado varios Under the covers ya con los inseparables TWRP respaldándoles.
Pero la colaboración con la banda del Doctor Sung ha ido también en el otro sentido, y en numerosas ocasiones además. No me resisto a poner también por aquí este Starlight Brigade, con Danny en la voz y Ninja Brian aportando como mínimo su presencia en el videoclip:
Starlight Brigade – TWRP
Una preciosidad de tema respaldado por una animación muy estudio Ghibli, con todos los integrantes de TWRP y NSP ahí, a los mandos de naves espaciales.
Pero más allá de los covers y las colaboraciones con otros, NSP han publicado más discos con temas propios y de su estilo. Ninguno me ha producido aún el mismo efecto enganche que Cool Patrol, pero todos tienen como mínimo dos o tres temas que me sigo escuchando de vez en cuando.
Por ejemplo, del álbum The Prophecy (2010) sigo poniéndome I don’t know what we’re talking about:
porque tiene un estilazo muy Queen y porque sigue teniendo ese sentido cómico-absurdo. Bueno, y porque también porque me ha pasado también un montón de veces eso de «No tengo ni idea de qué estamos hablando, y además desde hace un rato». Pero también frecuento Welcome to my parent’s house (en cierta medida, la sucesora espiritual y sonora de Mansion Party) y ese temazo de rock duro con sintetizadores ochenteros que es Thunder and Lightning.
Más o menos lo mismo me pasa con These Nuts (2024), del cual me sigo quedando con estos dos temazos:
Galaxy Hamster sigue pareciéndome una genialidad. Dedicarle un tema que sería la envidia de cualquier grupo «normal», con esas guitarras y percusiones, con esa energía y ritmo frenéticos y brillantes, a… ¡un hámster! sigue siendo el mejor resumen del estilo NSP.
Lo mismo que componerle una canción superochentera y veraniega a la alegría juvenil de tener por fin un coche. Que al principio puede que resulte muy tontorrona, pero es el clásico tema que va creciendo en uno según la vas escuchando… y eso, que ahora mismo tengo que escucharlo sí o sí.
Y llegamos a 2026, y acaban de anunciar su próximo Tea-time at Castle Fabulous con este single:
total y absolutamente pegadizo. Entre la melodía con la trompetilla, la voz de anestesiado, la letra tan tontorrontona y, por qué no decirlo, esa animación tan de teleñeco, pues llevaré como dos semanas con ella en la cabeza. Lo mismo que le ha pasado a MetaCorsario, por cierto, al que también se le ha quedado pegada al cerebro.
En concluyendo
Esto último me parece especialmente interesante, porque hace varios discos me resultaría totalmente impensable enseñarle a MetaCorsario ningún tema de NSP. Y francamente, me gusta que vayan evolucionando y creando otros temas más «para todos los públicos» con ese nivel de producción musical y sin abandonar del todo su premisa inicial. Que, no lo olvidemos, al principio era «un superhéroe judío hipersexual en mono de spandex y su mejor amigo, un ninja silencioso y maníaco homicida, van por ahí cantando canciones sobre penes y sobre sus intentos de ligar.»
Así que bueno, dudo mucho que acaben siendo rivales de Cantajuego en cuanto a música infantil. Pero porque no les da la gana… y porque no serían ellos si no hubiera algún que otro chascarrillo marranete.
En fin, espero haberos descubierto algún que otro tema que se os haya pegado. Y si es así ¡comentadme cuáles han sido!
Red de Rol
via Padre, marido y friki
November 8, 2026 at 05:39AM