Este fue el mejor libro de fantasía que leí en 2025. Y casi tuvieron que obligarme a empezar con su lectura.
Primero, al verlo en las librerías a las que acudo habitualmente, no me causó una buena impresión. Soy muy aficionado a la literatura artúrica, pero eso significa principalmente a los textos medievales; Chrétien de Troyes, la Vulgata, Thomas Malory, etc. De las adaptaciones modernas alguna me gusta bastante -la de John Steinbeck en particular, lástima quedar incompleta- pero otras no tanto. El rey que fue y será me dejó un poco frío, la verdad -quizá algún día debería darle otra oportunidad- y el resto suele ser a lo sumo entretenido, pero casi nunca memorable. De modo que no me emocioné al ver este libro (publicado por Ediciones Destino) que se anunciaba como la "deslumbrante reinvención de la leyenda del rey Arturo".
El caso es que un buen amigo se lo compró. Y empezó a contarme con entusiasmo que le estaba gustando mucho, a lo que yo asentía educadamente. Me insistió en que debería darle una oportunidad, y yo respondía con evasivas.
Y entonces, un día llegó un paquete a mi casa, algo que yo no esperaba. Dentro había un ejemplar de La espada fulgurante. Llamé por teléfono para confirmar que, decididamente, este amigo estaba decidido a que yo probara a leerlo. Por lo menos, unos meses después pude devolverle el detalle regalándole otros libros.
Así que, en cuanto terminé lo que estaba leyendo entonces y tuve un hueco, me puse con esta novela. Y vaya que sí, me gustó muchísimo. Sin embargo, antes de hablar algo del libro, creo que es necesario aclarar un par de detalles.
Primero, aquellas personas que sientan animadversión por todo aquello a lo que se suele etiquetar como "woke" no deberían acercarse a este libro, so pena de sufrir alergias y una fuerte urticaria. Para el resto, he de aclarar que, a pesar de todos los elementos de este tipo incluidos en la novela, no estamos hablando de una de esas películas o series de plástico que hacen Netflix o Disney+, donde lo importante es hacer check en todos los elementos de la lista de inclusividad y luego si eso ya tocará preocuparse un poco por detalles menores como el guión y tal. Aquí no. Es cierto que difícilmente La espada fulgurante podría incluir más "wokesidad", pero eso no merma su calidad. Al contrario, hay unos estudios de personaje muy buenos en esta novela.
En cuanto al segundo punto, bien, en el posfacio de Caballeros Aventureros, el suplemento para la tercera edición de Pendragón que publicara Joc Internacional allá por la primera mitad de los noventa, Greg Stafford hace una afirmación; según el autor de Pendragón, es posible modificar sustancialmente casi cualquier elemento del mito artúrico, que la historia seguirá inalterable, siempre que no se realicen cambios sobre los cuatro personajes nucleares (Arturo, Ginebra, Lancelot y Mordred). Mientras esos cuatro sigan igual, seguimos hablando del mito artúrico.
Siguiendo ese criterio, La espada fulgurante no forma parte del mito artúrico. No importa, sigue siendo muy buena lectura.
Collum es el protagonista de la novela, y su perfil es el más prototípico, el que mejor encaja con el del caballero artúrico (aunque tiene un pasado y una infancia con sus traumas y sus misterios). Decidido a entrar al servicio de Arturo y a formar parte de la Mesa Redonda, viaja desde su hogar de acogida en las Islas Orcadas hasta Camelot... solo para descubrir, a su llegada, que tan solo unos meses atrás se libró la Batalla de Camlann y que Arturo, junto con la gran mayoría de sus caballeros, ha muerto. Tan solo quedan unos cuantos caballeros, y ninguno de ellos se contaba entre los grandes (es decir, son guerreros extraordinarios, pero no dioses de la guerra estilo Tristán o Gawain).
Esto no significa que los problemas hayan terminado. El reino se ve asediado por otros monarcas y caballeros, aspirantes a la corona, sometidos en el pasado a la autoridad de Arturo pero ahora libres para dar rienda suelta a sus ambiciones. Así que viajes, batallas, la búsqueda de una importante reliquia artúrica y el paulatino descubrimiento de que algunas cosas no ocurrieron del modo en que se han ido contando.
La trama principal se nos cuenta en forma de narrador no omnisciente, centrado en Collum. Pero alternando con el desarrollo de la historia se intercalan capítulos dedicados a contar la historia de cada uno de sus compañeros, explicando su pasado y sus particularidades. Eso ayuda al lector a comprender a estos personajes, y cuando se regresa a la trama principal, se tiene una mejor comprensión sobre su comportamiento, aunque Collum no la tenga y en ocasiones no se entere o quede perplejo. Por cierto, que también hay capítulos en los que se describe la historia previa de Collum, y así vemos el modo en que se debate para desprenderse de todo ese lastre emocional.
La espada fulgurante contiene batallas -alguna muy espectacular, implicando fuerzas sobrenaturales-, duelos, aventura y sentido del humor. Y hasta algo de romance. Pero en el fondo, es la historia de un grupo de personas heridas que intentan sobrellevar sus traumas y penas formando parte de algo mayor que ellos y aspirando a hacer algo bueno en el mundo. A base de golpes de espada, si hace falta.
La prosa de Grossman es muy buena. La manera en la que trata temas bastante sensibles con mucha naturalidad, sin exceso de dramatismo ni banalización, es magistral. Y sabe describir buenas escenas de acción. Sus diálogos pueden ser muy divertidos si la ocasión lo permite, dramáticos y solemnes cuando se requiere. Sobre todo, La espada fulgurante es un estudio de personajes; la Britania en la que se sitúa la historia no se desarrolla mucho, apenas algunos esbozos, suficientes para que nos demos cuenta de que no se corresponde a ninguna época concreta, es la Britania encantada de Arturo, aunque eso va desapareciendo con rapidez. El argumento y la trama son buenos, pero quedan por detrás de la caracterización de los personajes (algo parecido a lo que hace también Joe Abercrombie, por ejemplo).
Además, es un libro de fantasía moderna en algunos aspectos (caracterización verosimil de personajes en lugar de uso de arquetipos, actitudes y comportamientos muy humanos y no idealizados), pero también recurre a elementos más propios de la fantasía clásica (la magia como algo muy extraño y misterioso, personajes que aspiran a hacer lo correcto a pesar de sus problemas). Creo que en esto Grossman ha conseguido un buen equilibrio entre lo que me gusta de ambos estilos. Personajes con los que se puede empatizar pero que tienen comportamientos creíbles.
En fin, tal y como señalaba al principio, La espada fulgurante me pareció el mejor libro de fantasía que leí el año pasado. Desde luego, eso no tiene por qué significar nada para otros, cuyos gustos e intereses podrían diferir ampliamente de los míos. Pero si alguien piensa que puede tener algo en común con mis opiniones al respecto de libros de este tipo, le recomiendo encarecidamente que le de una oportunidad.
Red de Rol
via MUNDOS INCONCLUSOS
August 19, 2026 at 12:17PM