Hasta ahora he evitado hablar demasiado de Star Wars en el blog, más que nada por que considero que el discurso en internet sobre la franquicia está tan dominado por agentes tóxicos que me ha dado una pereza terrible meterme en sus aguas. También por que (y como argumentaré más adelante) aunque las raíces evidentes de Star Wars en el pulp y el serial lo hacen candidato perfecto para el tema principal de mi blog creo que ponerme a hablar de Star Wars todo el rato podría quitarle protagonismo a otros aspectos menos tratados por internet en general. Sin embargo, llegados a este punto en que escribo menos delo que me gustaría y sin apenas regularidad, me siento liberado para afirmar directamente que STAR WARS es la franquicia neopulp por excelencia y dedicarle una porción de mi tiempo y del espacio en esta bitácora.
Curiosamente vivimos en una época en que los géneros que inspiraron a George Lucas la creación de Star Wars ya no son populares en si mismos. El western, que fue parte de la educación visual de varias generaciones, es ahora un género residual, como lo es el cine de samurai o el bélico, y sin embargo elementos de los mismos perviven integrados en lo que constituye una película de este universo (en distintas proporciones dependiendo de cada una).
Visualmente El Mandaloriano y Grogu llama en este caso a dichas raíces ya desde el cartel, que con su estilo de dibujo y las tipografías utilizadas señala directamente a la cartelería de los 30 y los 40. Además, junto con las evidentes influencias narrativas antes mencionados se une una fuerte presencia de elementos de otro género clásico, el cine negro. Lo peor que se puede decir de la película es que apenas es una; siendo más bien una colección de situaciones, unidas por un hilo argumental común a veces mínimo, que quizás habrían podido ser mejor representadas en forma de serie televisiva. Así, tras un principio autónomo que nos muestra a nuestros protagonistas inmersos en su "vida cotidiana" de caza recompensas, el primer segmento principal es el que más manifiesta esta influencia noir.
La historia de Rotta el Hutt (con la voz original de Jeremy Allen White), un gladiador que pretende escapar de la sombra de una figura paterna tiránica, enfrentado a un promotor criminal que planea venderle en su último gran combate, podría fácilmente ser (más allá de los añadidos de género de ciencia ficción y los monstruos) una historia de boxeo y criminales que no desentonaría en las revistas ni en los cines de los 30 y 40. Favreau, visualmente, se encarga de reforzar esa asociación, con escenarios urbanos iluminados por neones y llamadas visuales a filmes negros y neo-noir (por ejemplo en una entrevista señalaba la inspiración para la escena de la persecución en la monumental French Connection de William Friedkin).
Después de terminado este segmento, sin embargo, la película muta hacia otros campos temáticos, hurtando quizás el tercer acto natural de la historia de Rotta si hubiera sito tratada completamente como un noir (y haciendo su reaparición final anticlimática). Los siguientes "episodios" van alargando algo innecesariamente la trama, que termina pecando de cierta redundancia con sucesivos combates (en si correctos) que por su acumulación provocan una perdida de impacto individual de cada uno. Al mismo tiempo la posibilidad de que la película realmente significara un paso importante en la historia de sus personajes principales se esfuma, quizás demostrando la incapacidad de tomar decisiones verdaderamente arriesgadas con lo único que parece funcionar a pesar de todo.
La magnífica banda sonora de Ludwig Göransson (Los pecadores, Oppenheimer) es una modernización del estilo sonoro de Star Wars, con un uso constante de los sintetizadores y ritmos para abrir paisajes sonoros diferentes y novedosos. A menudo lejos de los elementos clásicos y orquestales de las bandas sonoras de John Williams pero manteniendo el uso de los temas de los personajes principales (el característico silbido de El mandaloriano especialmente) para mantener unificada toda la película.
El mandaloriano y Grogu es una buena película de STAR WARS, un entretenimiento sólido y efectivo, que evita cualquier polémica y juega sobre seguro reduciendo al mínimo cualquier sustrato político o polémico. En esto no muy diferente en esencia de la serie que le dio nacimiento. Sus mayores problemas son de ritmo y estructura. Algunos dirán que lo que cuenta, o como lo cuenta, no es suficiente para justificar una película, otros dirán que es justo lo que esperan de ella.
PUNTUACIÓN: 6/10
Red de Rol
via Aventuras Extraordinarias
June 6, 2026 at 06:49AM
