sábado, 25 de abril de 2026

Cosas para leer: Copra de Michel Fiffe

Cosas para leer: Copra de Michel Fiffe

 


Copra es un cómic que se hace difícil de resumir, no por lo enrevesado de la trama, si no por contarlo de forma que trasmita todo lo que el cómic consigue de forma notable. Podríamos decir que en parte es una carta de amor al Escuadrón Suicida, el clásico de Ostrander y compañía, con personajes claramente inspirados en algunos de los más icónicos de dicha etapa (y un puñado más venidos de distintos rincones del universo DC o incluso de Marvel), pero ello podría quizás dar una imagen errónea de que el cómic carece de originalidad o de personalidad propia, que se trata de un mero juego nostálgico de referencias. Pero si algo derrocha Copra, por los cuatro costados, es personalidad.


Acerca de el Escuadrón Suicida

Aunque ahora con dos películas (de calidad muy diferente) en su haber, la idea del Escuadrón Suicida (o con su nombre oficial Task Force X) no siempre fue un equipo popular. Nacida en una saga en la colección The Brave and the Bold #25 (Septiembre de 1955), con guion de Robert Kanigher y dibujos de Ross Andru; la encarnación original no tuvo demasiada suerte. Un grupo de héroes relativamente convencionales (en el molde de los Challengers of the Unknown y otros aventureros no superheroicos) enfrentados a menudo a dinosaurios, y otros monstruos gigantes, en misiones gubernamentales. 


Tendría que ser la mediocre saga Legends (1986-1987), y el guionista John Ostrander, la que introdujera al personaje que iba a marcar el tono futuro de la serie y su destino: Amanda Waller. Esta agente gubernamental, nada glamurosa y con un cuerpo muy lejos de los habituales en los personajes femeninos del cómic americano. Era un personaje duro, a menudo antipático, pero terriblemente atractivo desde el punto de vista argumental. Como despiadada agente de una rama secreta del gobierno reunía a un grupo de supervillanos de segunda, o de tercera en algunos casos, para formar un grupo de comandos superhumanos cuya principal característica era que eran básicamente desechables. En algunos casos buscando la redención, en otros obligados por diversos motivos (el más convincente, para algunos, una muñequera bomba).

Durante los 66 números (de 1987 a 1992) de su serie original (guionizada, igualmente, por Ostrander con diversos dibujantes) mantendría un elenco cambiante de personajes y supo sacar verdadero partido a personajes que en otras colecciones habían pasado sin pena ni gloria. Por ejemplo, el Capitán Bumerang (un villano de Flash creado en 1960) o Deadshot (un villano de Batman creado ¡en 1950!) pasaron de mero atrezzo para que el héroe se luciera a auténticos personajes con sus propias historias, personalidades y planes, jugando con una imprevisibilidad  rara en el género. Al ser villanos, y personajes menores, su destino parecía mucho más abierto a la sorpresa que los siempre victoriosos héroes habituales. En un mundo en que suele primar, en el terreno moral, el blanco y negro, el Escuadrón Suicida consiguió moverse con gran soltura en los grises.


Las sucesivas encarnaciones oficiales del grupo nunca han logrado igualar su encanto, ni las sorpresas de sus giros, conseguido por la original. Quizás el echo de la inclusión de antihéroes populares y tan comerciales como los héroes (especialmente Harley Queen) haya cortado de raíz esa posibilidad de sorpresas, o quizás la militarización de gran parte de la ficción de superhéroes convencional haya ahogado la originalidad del Escuadrón en sus orígenes. Ahora que medio Marvel parece trabajar para SHIELD, y el universo DC parece atrapado en las redes de Checkmate cada dos reinicios, la historia de estos perdedores forzados a servir a la inteligencia militar, por que los héroes nunca lo harían, ya no tiene sentido.


Copra: la historia

Pero aquí es donde entra el cómic de Michel Fiffe, sin estar constreñido por las decisiones editoriales y armado de puro entusiasmo, y un punto de desvergüenza, puede hacer lo que una gran editorial no puede, puede liberar de nuevo a esos personajes (y en particular los antes mencionados Deadshot y Capitán Bumerang parecen haber sido de los menos transformados en su adaptación/recreación) en un terreno nuevo y llevarlos por caminos, otra vez, inesperados.

La historia de Copra se inicia con un grupo de superhumanos, pertenecientes a una organización llamada Copra que parecen realizar misiones encubiertas al servicio de oscuras ramas gubernamentales. Se encuentran en una misión aparentemente rutinaria, que deviene en traición y una carrera contra la ley, que culpa al grupo de lo sucedido, durante la mayor parte del tomo. Como fugitivos los miembros de Copra, y su enlace gubernamental caído en desgracia con ellos, deben enfrentarse a múltiples peligros y a su propia inestabilidad como grupo y como individuos. 


El argumento combina el drama personal con la trama de espionaje y con el absurdo propio del género de forma impecable. Viajes dimensionales, demonios y artefactos misteriosos, se cruzan con ninjas, operaciones burocráticas y retales de vida cotidiana, de la forma que los superhéroes en el cómic hacen de forma casi natural pero que raramente se ve reflejada en sus adaptaciones.  

Además de los personajes de el Escuadrón Suicida otros muchos como el Castigador, el Doctor Extraño y Clea, o los Cosechadores (curiosamente personajes de Marvel) reciben también el mismo tratamiento, pasados por el tamiz de Fiffe y su estilo. Una forma de apropiación que ya hemos visto antes de formas más o menos descaradas (recordemos, por ejemplo, las abundantes versiones de la Liga de la Justicia que podemos encontrar en todo desde Planetary hasta Invencible) y señala la relajación que se a producido con las acusaciones de plagio que, en el pasado, las grandes (y especialmente DC) esgrimieron contra otros cómics de superhéroes. Personalmente creo que esta permisividad, además de permitir aparecer cómics tan buenos como estos, favorece a las mismas DC y Marvel, que así aseguran la naturaleza icónica de sus personajes como referencia inevitable si se quiere hablar de superhéroes. 

El mundo en el que se mueve queda algo desdibujado, más allá de Copra y su entorno inmediato, desconocemos si (como en el universo DC) más allá de los personajes implicados con el grupo existen otros héroes y villanos más tradicionales, aunque todo parece trasmitir la idea de un universo ya establecido en que la existencia de un grupo de criminales con superpoderes no provoca ningún pánico masivo, si no asumido con la normalidad de algo, si no cotidiano, al menos, habitual. 


Copra: el arte

El dibujo de Fiffe tiene una energía, una locura apenas contenida por trazos de aspecto imperfecto y un color que parece tomar la textura de un coloreado casi infantil con lápices de colores y ocasionales tramas, que salta de la página y que ofrece frescura a elementos comunes y extraños. El coloreado combina las explosiones de color con una paleta limitada y de baja saturación, en que combina lápices de colores, tintas y el ocasional uso de tramas; sobre fondos a menudo privados de color y reducidos a líneas puras. 

Los diseños de personajes también van de versiones más o menos disimuladas de personajes conocidos a algunos de los más extraños y peculiares vistos en un cómic superheroico en mucho tiempo, utilizando la energía de un Kirby (al que cita como influencia en los breves textos que acompañan al cómic) sin regurgitar diseños kirbyescos más allá de lo necesario. 


La estructura de página y las viñetas a menudo rompen aparentemente cualquier regla establecida, jugando a menudo con la dimensionalidad de la hoja de cómic para ofrecer curiosos efectos entre la representación en dos dimensiones del mundo, tridimensional, de los personajes y las dos dimensiones físicas del papel donde se manifiestan.

Copra es un cómic magnífico para el lector habitual de superhéroes, que sea capaz de abrirse a estilos de dibujo poco convencionales, y también para aquel que ha rehuido el género sistemáticamente y quiera verlo más allá de sus restricciones industriales y estilísticas habituales.

Puntación: 8/10







Red de Rol

via Aventuras Extraordinarias

April 25, 2026 at 04:56PM