martes, 24 de marzo de 2026

Cthulhu: Dark Providence

Cthulhu: Dark Providence

Ya tengo en casa el juego de mesa Cthulhu: Dark Providence, y cuál ha sido mi sorpresa al empezar a leerme las reglas y descubrir que me he comprado una tercera edición del popular A Study in Emerald.


Ya sabía que era de Martin Wallace, pero no me imaginaba que fuera una nueva implementación del mismo juego. Tiene varios cambios, pero la esencia sigue ahí; intentaré explicaros superficialmente cómo se juega a esto, que ha publicado CMON.


Recordemos que A Study in Emerald es un juego de mesa basado en un relato de Neil Gaiman que mezclaba el mundo de Sherlock Holmes con los Mitos de Cthulhu. Tuvo una primera edición algo caótica (tenéis la reseña aquí) que se hizo popular y fue muy buscada cuando apareció una segunda edición (reseña aquí) que fue vilipendiada porque se reducían y simplificaban ciertas reglas de la primera.


Este Cthulhu: Dark Providence vendría a ser algo muy parecido, pero quitando la obra de Neil Gaiman de la ecuación (puedo imaginarme por qué). La acción se traslada del Reino Unido a los EE.UU. y aquí, en vez de leales y restauracionistas, tenemos sectarios e investigadores, aunque se ha añadido una tercera facción que son los disidentes.


El juego, en esencia, es una mezcla de roles ocultos, deck building y colocación de trabajadores competitivo para entre uno y cinco jugadores. Para empezar, una carta secreta nos indicará si somos investigadores, sectarios o disidentes, lo que variará nuestra manera de conseguir puntos de victoria y, por ende, de ganar la partida.


A partir de ahí y con diez cartas iniciales que formarán nuestro mazo de juego, deberemos ir influyendo (con cubiletes) en las distintas ciudades de los EE.UU. de la Gran Depresión, para hacernos con los puntos de victoria que nos dará controlarlas y para conseguir agentes y nuevas cartas que nos permitirán mejorar nuestro mazo y así poder hacer cada vez más virguerías.


Como podéis ver, una vez destroquelado y ordenado todo, la caja es de esas que resultan cómodas, aunque hay que embolsar los muchísimos marcadores si lo queremos sacar de casa, o los encontraremos todos tirados por cualquier rincón de la misma.


Volviendo al juego, es de esos que no resultan casuales; hay que darle unas cuantas partidas para dominar sus mecánicas y para saber administrar sus recursos, no porque sea especialmente complicado (cualquiera medio jugón lo pillará a la primera), pero sí porque tiene muchísimas posibilidades tácticas.


Como podéis ver en la imagen anterior, hay diferentes marcadores de puntos de victoria (para investigadores y sectarios), y al final solo podrá ganar una de las dos facciones, y dentro de esa facción un solo jugador, por lo que esto es una guerra fraticida en la que tendremos que forjar alianzas hasta que decidamos romperlas para alzarnos con la victoria. Por supuesto, también hay tiradas de cordura, se puede asesinar a los agentes rivales, abrir o cerrar portales dimensionales y otras cosillas relacionadas con el trasfondo lovecraftiano. No lo he probado todavía, pero leyendo las reglas me recuerda lo suficiente a las anteriores ediciones de este juego como para estar seguro de que me gustará, y lo de que tenga modo solitario me vendrá muy bien para aprender a jugar antes de explicárselo al resto de jugadores.


Ya hace tiempo que este juego de mesa está anunciado en castellano; yo solo entré en la preventa que hizo CMON porque quería una caja de investigadores exclusiva para Cthulhu: Death May Die, pero desde luego es un juego que merece la pena esperar a tener en nuestro idioma, pues, como os decía antes no es casual, y mejor entenderlo todo bien antes de lanzarnos a darle caña. 







Red de Rol

via  Susurros desde la Oscuridad

March 25, 2026 at 12:15AM