(Nota: ninguno de los enlaces va con comisión de ventas. Los enlaces a tiendas son porque no encontré nada en la Wikipedia sobre el libro en cuestión. Pudiéndome hacer millonario… y así de tontaina soy)
Ha vuelto ocurrir. Otra vez.
Una vez más, ha pasado un tiempo desde que ocurre el evento que da título al post hasta que por fin lo traigo al blog. Al menos esta vez sólo ha ocurrido con un mes de distancia, a diferencia de la vez anterior, que fue casi tres meses después.
En esta ocasión la culpa es de este maldito enero de 2026 que acaba de terminar, que ha sido «el mes de las cosas que se rompen«. El coche. La guitarra. Una puerta del descansillo. Un ratón. El coche (sí, otra vez. Prefiero no abundar sobre ello).
Lo bueno es que se han roto cosas y no personas, así que, visto así, bien está lo que acaba… sin romper personas. Pero volvamos a lo importante.
El día 2 de enero, coincidiendo con el 134 cumpleaños de Tolkien, Metacorsario se leyó la última página de El retorno del Rey.
A diferencia de su hermana, que se leyó la trilogía en 15 días, Metacorsario ha transcurrido por los libros con mucha más calma. Comenzó La Comunidad del Anillo allá por marzo de 2025, pero el lento ritmo inicial le cansó y prefirió volver a leerse las entregas de Manolito Gafotas y El diario de Greg. Y lo entiendo perfectamente. Si comparas el ritmo narrativo y el tono de esos libros con el de la salida de la Comarca en La Comunidad… pues no hay color.
Sin embargo, una compañera de su clase le hizo en el recreo un par de destripes (poco importantes) de lo que sucedía más tarde en el mismo libro. Decidió retomarlo y leerlo más allá de su horario habitual de lectura, que es antes de irse a dormir. Aún recuerdo cómo salió de su habitación, impactado profundamente con lo de Gandalf y el Balrog. A diferencia de su hermana, que ni pestañeó.
Se terminó el libro allá por julio y se tomó un descanso de la saga hasta poco después de empezado el cole, en septiembre. También se tomó su viaje por Las dos Torres con calma (saliendo para celebrar con nosotros lo de Gandalf el blanco), y se acabó el libro en Navidades.
Entre el efecto cliffhanger que le debió dejar el libro y los rumores que había sobre que en 2026 se iban a reestrenar las películas de Peter Jackson en los cines para celebrar el 25 aniversario (cosa que sí parece que ha ocurrido en el extranjero, incluyendo Latinoamérica, pero aquí aún no hay visos de que se haga realidad) se puso ya a tope con El Retorno del Rey. Aprovechó las vacaciones de Navidad para leerlo de día y de noche, y se lo acabó justo en la onomástica de Tolkien, apenas una semana después. Una coincidencia que festejamos esa mañana, cuando lo supimos.
Entrevistando a Metacorsario
Estos finales de 2020 ya no son como los de la década pasada. Allá por entonces me hizo ilusión compartir por Twitter pequeños hitos sobre el viaje de Fusa por los libros. Pero nueve años después ya no actualizo nada en X, y en Mastodon tengo una presencia apenas testimonial.
Peeeeero… mira por dónde, sigo teniendo un blog para reseñar estas cosas. Así que, por hacer algo diferente, en esta ocasión esperé un par de semanas para hacerle a Metacorsario una entrevista sobre su viaje. Y este es más o menos el contenido de la misma.
―Hoy día es raro encontrar un niño de 11 años que se termine esta trilogía de Tolkien. Muchos dicen que es súper difícil de leer. ¿Cómo te ha parecido el ritmo?
―Pues el ritmo… describía cada hoja, cada árbol que tenía una hormiga… era muy lento.
―Y ¿llegaste a pasar páginas porque estabas ya harto de álamos y alerces?
―No, la verdad es que eso no.
―¿Recuerdas algún pasaje que se te hiciera especialmente cuesta arriba?
―Pues… cuando estaba Bárbol «blablá y blablá y blablá… mira, una hormiga bizca»
―¿Bárbol? ¿Justo Bárbol?
―Sí, justo en el bosque donde Bárbol.
―Vale que era un poco rollo, pero ¡Bárbol molaba! Bueno, a mí… está claro que a ti se te hizo bola. Y ¿cuál fue el momento más tenso para ti?
―Gandalf contra el Balrog.
―¿No hubo alguna otra batalla después, que dijeras «ostras, qué mal va la cosa…»?
―Bueeeno… un poco lo de Gondor, por ahí.
(miramos aquí un poco el mapa para asegurarnos… sí, es esa batalla y no la del Abismo de Helm en Rohan)
―Sí, la batalla de Minas Tirith.
―Bueno, con respecto a los personajes, después de todo lo que has vivido, ¿quién crees que es el verdadero héroe?
―Pues un poco Sam, porque sin él Frodo estaría muerto.
―De acuerdo. Si fueras un habitante de la Tierra Media y tuvieras que elegir una raza o facción para vivir el resto de tus días ¿con cuál te quedarías? Serías un elfo, un enano, un gondoriano, un hobbit, un ent…
―¡Un ent!
―¿Serías un ent?
―Sí, me hacen una gracia los ents. «Hola, soy un árbol viviente»
―Pero ya sabes qué pasa luego con los ents...
―Sí, que aunque viven mucho se está acabando su especie…
―Y además, según van envejeciendo, se van anquilosando hasta que se convierten en árboles normales… o ucornos. O sea que, de todo, «yo querría ser un ent» (risas)
―Sí, ¿algún problema? (risas)
―No, no (risas) Bueno, siguiente pregunta. Una de las cosas que suele decirse es que «uy, Sauron, Sauron, qué malo es… pero ¡no sale!» ¿Eso te parece bien o sentiste que faltaba algo como…
―¡Sí! Faltaba una pelea entre Frodo y Sauron o Aragorn y Sauron o algo parecido, no un «bueno, venga… blup» y ya está.
―El Saneamiento de la Comarca. ¿Te pareció necesario todo ese pasaje desde que vuelven, o crees que el libro se podía haber acabado antes y ya está, chimpún?
―Podría, pero también es que está bien acabar con Saruman y el otro, Lengua de Serpiente, muertos. Y lo de plantar la otra semilla del otro árbol que no recuerdo.
―Ah, la otra semilla del Árbol Blanco.
―Sí, por la deforestación que hubo en la Comarca.
―¿Y lo de ver cómo han crecido los hobbits que se fueron y lo que se encuentran cuando vuelven?
―¡Casi vuelven a vender la casa de Frodo! Casi, pero no. Y me hizo una gracia volver a ver a Bilbo en Rivendel, donde le vieron por última vez que estaba escribiendo sus memorias, y recopilar qué pasa con todos los personajes.
―¿Y qué opinas del final? ¿El final es feliz?
―Es un final que se puede decir que está bien. Se cargaron al malo, básicamente, al otro malo, al malo del malo…
―¿Pero no te parece que queda de un sabor un poco tristón?
―La verdad es que no mucho.
―Porque al final Frodo no puede volver a la vida que tenía antes, ha cambiado tanto que se tiene que ir.
―Eso es cierto.
―Por último, ¿crees que volverás a leer El Señor de los Anillos? Bueno, antes de nada ¿has vuelto a releer libros?
―Sí, sobre todo los Manolito Gafotas, porque por las noches, cuando te despiertas a las 3 de la mañana, no te da por leer El Señor de los Anillos.
―¿Y aparte?
―Alguno de Percy Jackson, hubo uno que me gustó bastante. Los de El Diario de Greg, alguno de Mikecrack…
―¿Y El Hobbit te lo has releído?
―Estoy por hacerlo. Hay gente que se ha leído la trilogía de El Señor de los Anillos, llegan a El Hobbit y dicen «vale, Bilbo, qué bien, así empezó todo». Piensan que primero fue la trilogía y luego El Hobbit. No, no, primero fue El Hobbit y luego la trilogía. Que era un cuento de 500 páginas, pero un cuento era.
―Bueno, pues como estamos en 2026 es muy probable que vuelvan a poner las películas en el cine para celebrar el 25 aniversario.
―¡Qué bien!
― Y como te has leído los libros, ya estamos listos para ir al cine. Así que bueno, eso es todo. No sabemos si volverás a releerte los libros…
―Tal vez.
―(Risas) Puedes decir «no, papá»
―Que sí, que tal vez.
―Vale, vale.
Veremos a ver, jejeje. De momento, se ha puesto con los libros de Tiffany Dolorido del maestro Pratchett. Parece que también le están gustando.
Su viaje como lector
Como os imaginaréis, su recorrido en el mundo de la lectura no ha tenido nada que ver con el de su hermana. Sí, ha crecido en la misma casa que Fusa, donde hay muebles llenos de libros por doquier, y con otra estantería en su cuarto llena de toda clase de libros y cuentos a su alcance.
Sin embargo, nos ha costado bastante más que Metacorsario le acabe cogiendo el gusto a la lectura. Y aun así, sigue sin ser de las primeras actividades que le viene a la cabeza hacer cuando está aburrido.
Nos dimos cuenta de esto bastante pronto, la verdad. Como ya conté en su momento, intentamos contrarrestarlo a base de leerle un cuento cada noche cuando se iba a la cama, antes de dormir. Al principio eran cuentos cortitos tipo Hansel y Gretel o alguno de Mickey Mouse. Según fue creciendo fuimos pasando a libros cada vez más hechos y derechos, como lo que contaba en aquel post sobre los tres primeros de Harry Potter y que le impulsaron a leérselos a los 6 años. Pero no nos detuvimos ahí, luego vinieron libros como todas las Crónicas de Narnia y El Hobbit, precisamente. Sí, volví a intentarlo más adelante, y esa vez funcionó.
Cuando ya fue más mayor pasó a tener su propio libro electrónico (heredado, por supuesto), y eso nos ayudó ligeramente en esa edad en la que cuando dices «es hora de dormir» recibes un inmediatamente un «jo, pero no quiero«. No es lo mismo cuando te espera un libro divertido ahí, en la cama. Y de eso viene su costumbre de leer antes de dormir.
Desde entonces, haciendo recuento, tengo que reconocer que su lista de libros leídos ha crecido de forma impresionante. Se leyó todos los de El Reino de la Fantasía de Gerónimo Stilton y las dos primeras sagas de Percy Jackson de su hermana, los cuatro primeros de Harry Potter… pero, curiosamente, también se ha leído libros que hacían furor en el patio de su cole.
Sí, el patio del cole como recomendador de libros. Quién lo iba a decir ¿eh?. Pues de ahí vinieron recomendaciones de fenómenos como las aventuras de Los Compas , El Gatito que se perdió en el Inframundo (de Minecraft) o Policán (aunque estos los contaría más como comics). Y también Los Gatos Guerreros, un fenómeno editorial que se me había pasado completamente desapercibido pero del que lleva leídos nada menos que ¡tres sagas de seis libros cada una!
Y todo eso aparte de los Manolito Gafotas y El diario de Greg que mencionaba en la entrevista, el Trenza del Mar Esmeralda que se leyó el año pasado, y dejando a un lado innumerables guías de Pokémon, o comics como los Mortadelos, Astérix, Bone o algunos Usagi que se acaba de leer. Como decía antes, una lista realmente impresionante.
Conclusiones
Pero bueno, al final Metacorsario ya conoce uno de los mayores referentes de los gustos literarios de esta casa, y a una edad también muy temprana para lo que suele ser habitual, sobre todo hoy día. Y lo mejor, con sus propias imágenes mentales de la Tierra Media, sin haber sido aún «contaminadas» por las versiones de Peter Jackson (por muy guays que sean).
¿Es algo realmente importante? Pues parece mentira, pero hay que ver la cantidad de veces que se menciona a Tolkien en esta casa. Desde referencias a segundos desayunos hobbits, a cómo el pueblo de los abuelos se parece a Hobitton o algún dicho de Gandalf (particularmente el de «¿Acaso puedes devolver la vida?…»). Bueno, ahora Metacorsario ya está al tanto de una de las referencias de su familia.
Lo curioso es que, habiéndole gustado, no haya salido tan entusiasta como Fusa en su día. Es verdad que ella era más pequeña y que él tiene gustos diferentes… pero sigue diciendo mucho de Tolkien el que Metacorsario se lo haya leído y terminado por iniciativa propia. Luego ya cada cual es cada cual, y los gustos de cada uno son los gustos de cada uno, aunque te hayas criado en la misma casa y tengas los mismos genes. Y es genial que siga siendo así.
Otra curiosidad es que, echando la vista atrás, hoy no tenga aquella sensación de «no tengo ni idea de con qué títulos continuar» que tuve con Fusa, hace casi una década. Me parece que hay muchísima más oferta de literatura juvenil para esta franja de edad de lo que había en aquel entonces, incluso dejando fuera todo lo que escribe Brandon Sanderson
¿No estábamos con aquel mantra de «la gente cada vez lee menos»? Pues parece que va siendo hora de, como mínimo, ponerlo en duda.
Así que, madres y padres, no os canséis de intentar que lean. Probad con los Futbolísimos, con los de Amanda Black, con los de Tea Stilton, con lo que sea. Hoy día seguro que hay alguna saga o título que tocará alguno de los intereses de vuestro peque. Lo importante es que acaben leyendo, aunque lo que lean no lo entendáis ni lo compartáis. Porque, en el futuro que se (les) viene encima, va a hacer más falta que nunca el ser capaces de concentrarse en un texto, entenderlo y discernir qué es importante y qué no. Y para conseguirlo, nada mejor que el que cojan el hábito de leer desde pequeños. Con lo que sea.
No os rindáis.
Red de Rol
via Padre, marido y friki
February 1, 2026 at 11:12AM