Hola, amig@s de albinusrol, hoy continuamos nuestra serie de entradas dedicadas a la Campaña del juego de rol DRAGON AGE, la cual he dirigido en el Club ARS LUDICA junto a mis compañeros Dani “Danpe”, Fede “Scarver”, Francisco “Telmo” y Alejandro. Me gustaría compartir con tod@s vosotr@s el resumen de cada sesión y mis técnicas e ideas que he utilizado para las partidas como director de juego.
Preparación y dirección de la sesión de Dragon Age el juego de rol
En primer lugar, si queréis saber más de este juego, os recuerdo que nuestro compañero Fede "Scarver" nos dejó dos reseñas en el blog: Dragon Age. Caja básica. Manual del jugador y Dragon Age. Caja básica. Manual del director del juego. Además, en albinusrol hemos jugado la partida La Maldición dalishana en youtube.Desarrollo del Túmulo Tevinteriano de Aristan el Grande
Los héroes continúan en la planta inferior del túmulo. Después de superar la sala del árbol mágico (15), es evidente que continuarán por el pasillo (16) y llegarán a la sala de los nichos (17) y descubrirán el túnel (18).El pasillo (16) está repleto de escombros y se puede escuchar claramente el sonido lejano del agua. A un lado están los restos de unas escaleras que ascendían, a través de un profundo barranco, hasta otro nivel del túmulo. Más concretamente llegaban a la sala de los guardianes (estancia 8 del mapa). Frente a ellos hay una nueva puerta de bronce con los mismos grabados que las encontradas anteriormente.
Finalmente no exploraron el túnel extrecho (18) que conectaba con la sala (23). Al no disponer de armas mágicas no quisieron depender de los conjuros de Jarley. Es cierto que el mago pasó apuros, pero abandonar al clon de Aristan me dejó un poco descolocado, porque era una importante fuente de información sobre el Túmulo Tevinteriano. Aunque no me sorprendió del todo, porque en la sala de las estatuas solo Jarley le ayudó y en el fondo todos desconfiaban del demonio Efístemes y de la posibilidad de que abandonara la tumba y recorriera las tierras de Ferelden en libertad.
Por último, los héroes seguirán recorriendo este complejo funerario, a pesar de la discusión con Euphraty que estaba frustrada y deseaba abandonar el Túmulo Tevinteriano. Aún queda el nivel más profundo de la tumba con nuevos descubrimientos, obstáculos y tesoros, que aún permanecen ocultos en las profundidades de la tierra.
Resumen de la sesión de nuestra campaña de Dragón Age el juego de rol
En esta nueva sesión, los héroes, tras abandonar la sala del árbol, vieron la escalera rota del barranco. Frente a ellos, una puerta de bronce con relieves del archidemonio dio paso a una sala abovedada de doce columnas, nichos con urnas nobles y una música tenue que sugería magia antigua. Una portezuela anómala reveló un corredor fétido y cuatro apariciones enanas. Al recordar su ineficacia contra los espectros, se replegaron. Jarley cayó herido y Telmo lo rescató, cerrando al clon de Aristan tras la puerta de bronce con los espectros. Ya a salvo, discutieron si continuar explorando. Finalmente avanzaron hasta una cancela polvorienta y una escalera que descendía a lo más profundo del túmulo.Euphraty alzó la mirada y reconoció el primer tramo de la misma escalera donde había estado minutos antes. Una punzada de alivio atravesó su pecho. «Menos mal que no salté. Habría sido una locura», pensó.
Frente al grupo se alzaba una puerta de bronce. El metal mostraba en relieve una imagen del archidemonio en pleno vuelo y una turba de engendros tenebrosos a sus pies. Las sombras de los grabados parecían moverse bajo la luz vacilante de la antorcha que sostenía Telmo.
El hombre de Ferelden arrugó la nariz.
—Aquí huele a agua estancada.
Burul desenfundó su espada y se colocó al otro lado de la puerta.
—Abrámosla. Debemos continuar.
La nueva sala se elevaba diez metros hasta una bóveda de proporciones regulares, sostenida por doce columnas talladas por los enanos. El mármol oscuro del suelo absorbía la luz de la antorcha. Al cruzar el umbral, Telmo vio su propio reflejo con claridad.
A ambos lados, seis nichos excavados en la roca mostraban unas inscripciones ordenadas por linajes. El clon de Aristan bajó la voz:
—Fueron los aliados del Comandante. Nobles importantes de Ferelden. Sin ellos, Aristan no habría ascendido.
Una música tenue, distinta en cada nicho, resonaba en las mentes de los héroes y dejaba un cosquilleo en la nuca. Jarley inspiró hondo.
—La magia persiste. Igual que en la sala del árbol, pero aquí es más antigua.
Al fondo, algo rompía la armonía del conjunto. Incrustada en el muro vieron una portezuela de bronce lisa y con un simple picaporte. Parecía una intrusa en aquella arquitectura solemne.
—¿La recuerdas? —preguntó Telmo.
El clon de Aristan negó con la cabeza.
Euphraty midió el vano con la mirada.
—Solo entraría yo —murmuró—. Y no voy a separarme del grupo.
Telmo se acercó a la portezuela con la mandíbula tensa.
—Entonces la abriré para echar un vistazo. Preparaos.
Giró el picaporte y un soplo de aire podrido le golpeó la cara y apagó la música de sus mentes. Desde el estrecho corredor surgieron cuatro apariciones enanas, armadas con picos y martillos espectrales. Sus ojos vacíos ardían sin luz.
El recuerdo del espíritu de ceniza de Cyllian y el enfrentamiento contra las sombras del piso superior, atravesaron sus mentes. Todos sabían lo inútiles que resultaban sus armas ante los espectros. Solo Jarley podía herirlos con su magia.
—¡A la puerta! —ordenó Telmo.
Retrocedieron a toda prisa, mientras los enanos espectrales sobrevolaban sus cabezas empuñando los picos y martillos de luz mortecina.
Telmo, Burul y Euphraty alcanzaron la puerta evitando los tajos de aire helado. Las protecciones convencionales no ofrecían resistencia a las armas hechas de bruma y los héroes debían evitar los impactos si querían escapar con vida.
Detrás, Jarley quedó a merced de las apariciones. Un pico espectral le atravesó el costado. El punzante dolor le nubló la vista.
El mago tropezó y cayó al suelo. Se arrastró por la superficie pulida, mientras la sangre empapaba su túnica. Al llegar al umbral, Burul lo arrastró fuera de la estancia ante la mirada de Telmo, que aguardaba con el manojo de llaves entre los dedos. La elfa dalishana y el qunari retrocedieron y atravesaron la sala del árbol.
La entrecortada respiración del mago se mezclaba con los gritos del clon, que seguía rodeado por los enanos espectrales a unos metros de la puerta. Aristan trataba de repeler los embates de los picos con su espada.
—¡Esperadme! —gritó el clon.
Telmo aferró el manojo de llaves. «Si los enanos pudieran pasar, ya habrían atravesado la portezuela». Tragó saliva, metió la llave y giró. El bronce encajó con un golpe sordo.
—Lo siento —murmuró, apoyando la cabeza sobre el relieve.
Se agachó, pasó el brazo bajo las axilas de Jarley y lo levantó a pulso. Los gritos del clon resonaron al otro lado, lejanos tras la puerta sellada. Telmo apretó el paso. Cruzó la sala del árbol, ahora en ruinas, y alcanzó la primera cámara de la planta, donde Euphraty y Burul aguardaban en tensión.
—¿Aristan? —preguntó la elfa, mientras el qunari alzaba una ceja.
—No lo consiguió —dijo el hombre de Ferelden, dejando a Jarley junto a la columna.
Euphraty apretó los puños.
—Hemos perdido el tiempo aquí abajo —soltó, tensa—. El lingote de oro de Telmo no compensa las heridas y el sufrimiento.
—Compartiré el oro con vosotros —argumentó el hombre de Ferelden, palmeando el zurrón—, pero aún quedan cámaras sin revisar.
—Si el túmulo guarda más tesoros, deberíamos quedarnos antes de que lleguen otros saqueadores de tumbas —añadió Burul con firmeza.
La elfa desvió la mirada, aunque el temblor de su voz cedió.
—Solo digo que estamos al límite.
Jarley sacó el fruto que quedaba de su mochila y lo mordió despacio. El calor dulce le recorrió el pecho y la respiración dejó de dolerle.
—Puedo seguir un poco más —dijo algo más animado.
Burul empujó la hoja y el pasillo se abrió ante ellos, bañado por braseros cuya luz oscilaba entre azul y rojo de forma intermitente en la penumbra.
—Seguiremos un poco más —pidió Telmo a Euphraty en voz baja—. Exploramos este nivel y si no encontramos nada nos marcharemos.
—Si nos vamos ahora, regresaremos con las manos casi vacías —añadió Jarley
—De acuerdo —aceptó la elfa dalishana a regañadientes.
Avanzaron hasta una cancela de hierro idéntica a la de la planta superior. El enrejado acumulaba polvo en montículos. Los muros ennegrecidos parecían mordidos por humo antiguo. Un olor rancio se pegó a sus gargantas.
Más allá de la cancela, una escalera estrecha descendía en peldaños exactos hacia un nivel todavía más oscuro.
¿Por qué Telmo abandonó al clon de Aristan?, ¿Regresarán los héroes para enfrentarse a las apariciones enanas?, ¿Se arrepentirá Euphraty de continuar explorando el túmulo con sus compañeros?, … Estás y más preguntas deberán tener respuesta en futuras sesiones.
Espero que os guste nuestra campaña,
Un saludo a tod@s
Red de Rol
via albinusrol
February 23, 2026 at 08:03AM










