Ando enfrascado en la lectura de Hoard of the Dragon Queen, la nueva campaña de Dungeons & Dragons para su juego tanto en grupos particulares como en el juego organizado y público.
Las redes sociales hacen fácil enterarse de las opiniones y experiencias de primera mano de los aficionados por todo el globo al leerla y/o jugarla. Siempre que hablen inglés claro, que entre una cosa y otra, o aprendes o te tienes que conformar con que las publicaciones roleras lleguen años después a las estanterias (o mecenazgos) en España. Da igual que haya salido una versión mejorada del sistema de juego.
El caso es que la aventura está suscitando opiniones encontradas. Espero hacer una reseña detallada en el futuro. También está generando curiosas iniciativas públicas para "parchearla" o remezclarla dotándola de mayor enjundia. Al final, es lo mismo que se ha hecho siempre. Coges una aventura comercial y usas lo que te parece bien, descartas, modificas y juegas.
Este breve trata sobre el nivel de detalle que se dedica a cualquier aspecto en la aventura en su formato escrito y que me ha recordado la lectura de la aventura citada Es importante destacar que de nada vale, bueno tan solo vale para el deleite onanista del director que lo lea, que un elemento de la aventura aparezca ultradetallado en el libreto de la aventura si esa información no va a ser accesible a los personajes durante el juego.
Parece una obviedad, pero aún siendolo, he leído más de una aventura en formato largo (os estoy mirando Adventure paths de Paizo) donde tras un largo párrafo detallando el pasado y motivaciones de un pnj la única manera de interaccionar con el es combatiendo con el y matándolo. Lo mismo para mounstros, lugares, objetos, etc..
En fin, las aventuras solo deberían abusar del detalle si es relevante en juego, creo yo. Y esto no es teoría rolera, debería ser de cajón. Ya escribí sobre el tema en Bastión rolero a cuento de las aventuras de terror, donde a veces he visto exageradas estas situaciones en el juego. Ahora lo hago extensivo a la escritura de material rolero. Concuerdo con aquellos que opinan que es mejor sugerir que detallar en exceso. Al fin y al cabo la aventura es lo que sucede en la mesa de juego, no la trama prefijada que viene escrita ni el relato de bardo que tu master mamá te tiene pensado para la noche de la partida.
via BRAINSTORMER